Guía completa

Por qué el uso urbano intenso pasa factura al mantenimiento

Una revisión completa cuesta entre 95 y 190 euros. La avería que se ahorra haciéndola a tiempo cuesta varias veces eso. El tráfico de Fuenlabrada, con muchos semáforos y rotondas, exige más al motor y a la batería que un trayecto de autovía continuo.

El aceite del motor no es solo lubricante: lleva aditivos que protegen contra el desgaste y la oxidación. Con arranques y paradas constantes, esos aditivos se consumen antes.

Lo que incluye la revisión

Se sigue el plan oficial del fabricante: el aceite con la especificación exacta que pide el motor y filtros de referencia homologada. Además se hace una comprobación visual de 30 puntos: pastillas y discos de freno, suspensión, iluminación, niveles y testigos del cuadro.

Qué cambia frente a llevarlo al concesionario

El libro de mantenimiento se sella conforme al plan oficial, así que la garantía del fabricante no se ve afectada, y el presupuesto se cierra antes de tocar el coche.

Cuándo conviene venir

Como referencia: diésel, cada 15.000-20.000 km o un año; gasolina, cada 10.000-15.000 km o un año. Si el coche pasa de 100.000 km y no ha tenido un chequeo a fondo, tráelo.